~ Clasicismo 1.750 d.C - 1.820 d.C ~

El siglo XVIII es el llamado Siglo de las Luces, y está dominado por un movimiento intelectual denominado Ilustración. El objeto del hombre es comprender e imitar la naturaleza mediante el uso de la razón.
Clasicismo es la denominación historiográfica de un movimiento cultural, estético e intelectual inspirado en los patrones estéticos y filosóficos de la Antigüedad clásica, que se desarrolló de forma simultánea a los distintos estilos artísticos y movimientos literarios de la Edad Moderna.
Clasicismo es un período enmarcado entre el Barroco y el Romanticismo. Es el estilo de la música culta europea desarrollado aproximadamente entre 1750 y 1820 por compositores como Wolfgang Amadeus Mozart y Joseph Haydn. Coincide con la época cultural y artística hoy denominada, en la arquitectura, la literatura y las demás artes, Neoclasicismo. Tuvo sus grandes centros de difusión en Berlín, París, Mannheim y, sobre todo, Viena.
Durante el Clasicismo se vuelve la mirada a los modelos grecolatinos. Al mismo tiempo, se desarrolla una corriente cultural que defiende el triunfo del pensamiento racionalista en todos los ámbitos.

gusto por lo natural, lo equilibrado y lo claro; rechazo del artificio y el exceso de sofisticación de la música barroca; imitación de la naturaleza, en forma de estructuras simples y frases simétricas similares a las de la música folclórica; en la ópera, verosimilitud y cercanía al espectador de los argumentos, e integración íntima del drama y la música.
Además el público de la música culta se extendió de la vieja aristocracia a la pujante burguesía, que compraba masivamente ediciones de partituras y llenaba los teatros de ópera y de concierto, lo que impulsó a los compositores a acercar su estilo a lo popular. La difusión de la música aumentó y se internacionalizó, y con ella la fama de los compositores más destacados, de modo que el estilo se unificó en toda Europa y los autores más conocidos hicieron frecuentes giras por las principales capitales del continente.
Como consecuencia de todo ello las características principales de la música del Clasicismo son:

  • Uso de la textura de melodía acompañada, consistente en el predominio de la voz más aguda, que centra el interés en su melodía, mientras el resto de instrumentos la acompañan; sólo en ocasiones se usa la homofonía o la polifonía imitativa. El acompañamiento es ya escrito explícitamente (desuso del bajo continuo).
  • Melodías de un mayor carácter cantabile y simétricas, con frases estructuradas en antecedente y consecuente (o pregunta y respuesta), que típicamente se cierran en las armonías de dominante y tónica, respectivamente.
  • Armonías muy claras y funcionales, basadas en los acordes de tónica, dominante y subdominante, que estructuran las frases y la forma musical con cadencias muy claras. El ritmo armónico (velocidad a la que cambian los acordes) suele ser más lento que en el Barroco: es típico el acompañamiento arpegiado llamado bajo de Alberti en el piano, o el trémolo en el acompañamiento orquestal.
  • Se escribe mucha más música en modo mayor (más alegre) que en modo menor. Se amplía el campo de las modulaciones y se usan tonalidades cada vez con más alteraciones.
  • Compás muy claro y regido también por la armonía.
  • Se amplía la orquesta y su rango dinámico. Cada vez se escribe en detalle una mayor variedad de dinámicas y articulaciones, dejando menos espacio a la interpretación del ejecutante.
  • Se usan formas estandarizadas (en particular la llamada forma sonata) pero con gran interés y variedad en la estructura interna de la música. Es en este periodo cuando se definen claramente las formas y estructuras en las que se basa la música culta occidental casi hasta nuestros días: la sonata, la sinfonía y el concierto clásico.
  • Composiciones objetivas, que buscan el ideal de la belleza mediante el equilibrio formal.
  • Línea melódica de carácter predominante sobre la armonía plenamente tonal, destacando claramente sobre un acompañamiento armónico de acordes de tónica, dominante y subdominante, y prescindiendo del bajo continuo del Barroco.
  • Estilo alegre y brillante.
  • Frases bitemáticas y cuadradas, formadas por dos semifrases melódicas de cuatro compases cada una, que se presentan primero en forma suspensiva y después conclusiva, como pregunta-respuesta musical, formando frases simétricas de ocho compases, muy fáciles de apreciar y recordar.
  • Ritmo regular dentro de una sencillez natural.
  • Armonía poco compleja y eminentemente consonante.
  • Aparición de nuevos timbres y matices como consecuencia del mayor perfeccionamiento de la orquesta.
  • Predominio total de la música instrumental.
  • Mayor «democratización» de la música, al hacerse extensiva a un público más numeroso.
PERIODOS Y AUTORES

Austria
  • Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)
  • Franz Joseph Haydn (1732-1809)
  • Johann Georg Albrechtsberger (1736-1809)
  • Carl Ditters von Dittersdorf (1739-1799)
  • Georg Druschetzky (1745-1819)
  • Joseph Leopold Eybler (1765-1846)
  • Michael Haydn (1737-1806)
  • Georg Monn (1717-1750)
  • Maria Anna Mozart (1751-1829)
  • Ignace Joseph Pleyel (1757-1831)
  • Franz Xaver Süssmayr (1766-1803)
  • Leopold Mozart (1719-1787)
Alemania
  • Johann Sebastian Bach (1685-1750)
  • Carl Philipp Emmanuel Bach (1714-1788)
  • Johann Christian Bach (1735-1782)
  • Ludwig van Beethoven (1770-1827) (primer y segundo periodo)
  • Christoph Gluck (1714-1787)
  • Carl Stamitz (1745-1801)
  • Franz Danzi (1763-1826)
  • Karl Friedrich Abel (1723-1787)
  • Johann Christoph Friedrich Bach (1732-1795)
  • Johann Elias Bach (1705-1755)
  • Johann Ernst Bach (1722-1777)
  • Johann Michael Bach (1745-1820)
  • Wilhelm Friedemann Bach (1710-1784)
  • Wilhelm Friedrich Ernst Bach (1759-1845)
  • Federico II el Grande (1712-1786)
  • Georg Friedrich Fuchs (1752-1821)
  • Johann Ludwig Krebs (1713-1780)
  • Friedrich Kuhlau (1786-1832)
  • Ludwig August Lebrun (1752-1790)
  • Christian Gottlob Neefe (1748-1798)
  • Ferdinand Ries (1784-1838)
  • Johann Heinrich Rolle (1716-1785)
  • Johann Peter Salomon (1745-1815)
  • Johann Schobert (1720-1767)
Italia
  • Luigi Boccherini (1743-1805)
  • Domenico Dragonetti (1763-1846)
  • Andrea Luchesi (1741-1801)
  • Luigi Cherubini (1760-1842)
  • Antonio Salieri (1750-1825)
  • Muzio Clementi (1752-1832)
  • Ferdinando Carulli (1770-1841)
  • Niccoló Paganini (1782-1840)
  • Domenico Cimarosa (1749-1801)
España
  • Cayetano Brunetti (1744-1798)
  • Carles Baguer (1768-1808)
  • Ramón Carnicer i Batlle (1789-1855)
  • Juan Crisóstomo de Arriaga (1806-1826)
  • Vicente Martín y Soler (1754-1806)
Eslovaquia
  • Johann Kaspar Mertz (1806-1856)
Moravia
  • Franz Xaver Richter (1709-1789)
Perú
  • Pedro Jimenez de Abril Tirado
  • José Bernardo Alcedo (1788-1878)
Venezuela
  • José Ángel Lamas (1775-1814)
  • Juan José Landaeta (1780-1814)
ESCUELA DE VIENA

La Escuela de Viena (ca. 1780–1827) es una corriente estilística de la música clásica europea. A ella pertenecen Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven. En un sentido amplio también hace referencia a la "época de la música clásica vienesa". En este caso suelen incluirse a compositores como Michael Haydn o Carl Ditters von Dittersdorf.

Primera Escuela de Viena

Algunas fuentes incluyen a Franz Schubert como parte de esta Escuela y no reconocen el nombre de "Primera Escuela de Viena" aludiendo que no se trata de una escuela propiamente dicha. Mantienen que el término fue creado retrospectivamente y en exclusiva como resultado del nombre "Segunda Escuela de Viena" que se quiso dar a la Moderna Escuela de Viena y que, aunque Haydn, Mozart y Beethoven llegaron a conocerse en algún momento de sus vidas, no existe ninguna razón para pensar que estuvieron asociados en un esfuerzo colaborativo en el sentido en el que sí estuvieron los compositores del círculo de Schönberg, o como El Grupo de los Seis en Francia, por lo que hablar de "Primera" o "Segunda" Escuela de Viena se basa en argumentos no sostenibles desde el punto de vista de la musicología[cita requerida]. Algunos intentos de extender la "Primera Escuela de Viena" con la intención de incluir figuras posteriores como Anton Bruckner, Johannes Brahms y Gustav Mahler son meramente periodísticos y nunca han sido sostenidos por la musicología académica

ESTILOS PRE-CLÁSICOS - Johann Sebastian Bach

A mediados del XVIII convivieron diversas corrientes musicales. El Rococó o estilo galante, ejemplificado por Johann Christian Bach (hijo de Johann Sebastian Bach y conocido como el Bach de Londres), se caracterizó por el paso de las texturas complejas a melodías claras con acompañamientos sencillos, y la creación de estructuras formales bien definidas con secciones claramente articuladas: una fusión de la claridad formal de la música francesa con las innovaciones armónicas y estructurales del estilo italiano, como las del sinfonista milanés Giovanni Battista Sammartini. En Alemania surgió el Empfindsamer Stil o estilo sentimental, que buscaba la expresión directa y natural de sentimientos, y que practicaron Wilhelm Friedemann Bach y Carl Philipp Emmanuel Bach (el Bach de Berlín), hijos ambos también de Johann Sebastian.
Una de las figuras decisivas en la fijación de la forma sonata fue el compositor italiano Domenico Scarlatti. El estilo de sus obras era innovador porque utilizaba estructuras claras, y melodías con acompañamientos cada vez más comprensibles para el oyente. Otro compositor influyente fue Christoph Willibald Gluck, reformador operístico que pretendió volver a una fusión de música y texto, restándole importancia a la improvisación de ornamentos típica del bel canto y atendiendo más a la modulación como forma de articular las escenas dramáticas.
En el campo sinfónico fue fundamental la aportación de la Escuela de Mannheim, cuya orquesta de corte estuvo en la vanguardia de la técnica orquestal (cambios dinámicos espectaculares, introducción de los clarinetes...). A esta escuela pertenecieron Johann Stamitz, Franz Xaver Richter, Carl Stamitz, Franz Ignaz Beck y Christian Cannabich.

1750 A 1775 -  Franz Joseph Haydn

Para la década de 1750 las formas instrumentales como el concierto y la sinfonía (ésta originalmente la mera obertura de las óperas) habían ganado la suficiente fuerza como para ser interpretadas independientemente de la música vocal, y tenían gran aceptación en las cortes.
El compositor del momento era Franz Joseph Haydn. Además de escribir sinfonías de estructura claramente clásica, escribió sonatas para pianoforte, el nuevo instrumento de teclado en plena fase de perfeccionamiento y que permitía mayores capacidades expresivas. Fue considerado también el gran creador del cuarteto de cuerda, pues sus obras para esta formación, de gran refinamiento melódico y armónico, dieron una importancia similar a los cuatro instrumentos y fijaron la forma, lo que contribuyó a que el cuarteto quedase establecido hasta nuestros días.
Hacia 1770 surgió el estilo llamado Sturm und Drang, inspirado en una especie de protorromanticismo literario del mismo nombre que podemos ejemplificar en el Werther de Goethe, y que en música produjo obras sinfónicas de ambiente trágico y apasionado, casi todas en modo menor, como algunas sinfonías de Haydn y C.P.E. Bach.

1775 A 1790 - Wolfgang Amadeus Mozart

El centro de gravedad de la música europea se situó en Viena, donde un joven compositor comienza a revolucionar la ópera y el concierto: Wolfgang Amadeus Mozart. Aunque se basó en los aportes de Haydn, Mozart prefería melodías más cantables, al estilo italiano. Además en sus obras se aprecian más cromatismos y otras modificaciones armónicas. En cuanto a la instrumentación, utiliza más variedad de instrumentos, en ricas combinaciones tímbricas.
En la década de 1780 Muzio Clementi adquiere prestigio con sus sonatas y estudios para piano. Este compositor incentivó la extensión de la tesitura del instrumento, entre otras modificaciones que brindaron nuevas posibilidades. Similar papel jugó para el violonchelo Luigi Boccherini, italiano afincado en España.

Beethoven Y EL PASO AL ROMANTICISMO

Una nueva generación de compositores formada por Johann Nepomuk Hummel, Luigi Cherubini y Ludwig van Beethoven comenzó a cobrar importancia. Formalmente, la sección de desarrollo de la forma sonata se hizo cada vez más compleja. También se complicaron los acompañamientos para crear texturas más ricas, y la armonía se volvió más flexible y elaborada. El piano ocupó un lugar central. Beethoven fue el que produjo los cambios más profundos en el estilo y por ello es considerado el responsable de la transición hacia el periodo romántico. Sus principales aportes fueron las innovaciones armónicas, y la búsqueda de una mayor expresividad. También fue un pionero en cuanto a la orquestación de sus sinfonías, ya que utilizó muchos instrumentos que no formaban parte de la orquesta y esto impulsó la ampliación de la misma.

FORMAS MUSICALES

Formas instrumentales

SONATA

Sonata es el nombre dado a distintas formas musicales, empleadas desde el período barroco hasta las experiencias más rupturísticas de la música contemporánea.
Es importante tener en cuenta que la misma palabra alude a significados sutilmente diferentes en cada época: principalmente en cuestiones formales.
Por sonata se entiende, según el modelo clásico, tanto una pieza musical completa, como un procedimiento compositivo que utiliza dos temas generalmente contrastantes. Este procedimiento es conocido como «forma sonata».

Historia

La sonata clásica, (Clasicismo musical: aproximadamente entre 1750 y 1810), la forma más difundida de esta forma musical, es una obra que consta de tres o cuatro movimientos, compuesta para uno, dos o tres instrumentos. Inicialmente predominaron las formas de tres movimientos, especialmente en la época clásica, pero a medida que aumentaban tanto su complejidad como duración se popularizaron las de cuatro movimientos.
En la época barroca, es decir, antes de 1750, el término sonata se utilizó con relativa libertad para describir obras reducidas de carácter instrumental, por oposición a la cantata, que incluía voces. Sin embargo, la sonata barroca no está definida por una forma específica de su argumento musical.
En la época de Arcangelo Corelli se practicaban dos formas bajo el nombre de sonata: la sonata da chiesa (sonata de iglesia), habitualmente para un instrumento que llevaba la melodía (violín o flauta) y un bajo continuo (que en el caso de la sonata da chiesa era tocado por la tiorba o el órgano), compuesta habitualmente por una introducción lenta, un allegro a veces fugado, un cantabile y un final enérgico, en forma de minuet o de giga; y la sonata da camera, compuesta de variaciones sobre temas de baile, que desembocaría en la suite o partita En el caso de las sonata da camera, el bajo continuo es interpretado por el clavicordio, regularmente. Sin embargo, ambas formas se combinaban libremente, y no sería hasta la época de Johann Sebastian Bach y Georg Friedrich Händel en que la forma de la primera adquiriría cierta estabilidad. Entre las obras de Domenico Scarlatti y Domenico Paradisi, por ejemplo, se encuentran cientos de obras llamadas sonatas compuestas en solo uno o dos movimientos, muchas veces de gran vigor y complejidad de ejecución. La mayoría de estas sonatas están compuestas, como ya se dijo, para flauta o violín, con el bajo a cargo de la viola da gamba y el clavecín, aunque existen multitud de sonatas para viola da gamba sola, y también para clavecín solo, pues tanto la viola como el clavecín pueden tocar su propio acompañamiento.
A principios del período barroco fue muy popular la sonata a tre, que nada tiene que ver con el trío de la época posterior a Haydn. La sonata a tres, dos violines (u otros dos instrumentos melódicos) interpretan la melodía, y un tercer instrumento toca el bajo continuo (podría ser el clavecín, el laúd, la tiorba, la viola da gamba, el violonchelo, etc.)
A inicios de la época clásica pasó a reservarse el nombre para obras compuestas para un instrumento solo o bien un instrumento melódico y piano, concebidas de acuerdo con una estructura de tres o cuatro movimientos en los que el tema musical se presenta, se expone, se desarrolla y se recapitula de acuerdo a una forma convencional. Los nombres de divertimento, serenata o partita siguieron en uso hasta alrededor de 1770, pero a partir de Haydn cayeron normalmente en desuso. Al mismo tiempo se popularizaron los nombres de trío y cuarteto para las piezas con tres y cuatro instrumentos respectivamente.
Las sonatas de Haydn se estructuran en un allegro, en que el tema musical se muestra y desarrolla brevemente, un segundo movimiento más pausado —muchas veces andante o largo con forma lied (A-B-A), aunque ocasionalmente se empleó el minuet— en que el tema se desarrolla extensamente mediante técnicas orquestales, y un movimiento final —nuevamento allegro o aún presto— a veces planteado como un rondó, en que se recapitulaba el desarrollo orquestal prescindiendo de las modulaciones. La forma musical del rondó básico es A-B-A-C-A-B-A. En algunos casos se utilizó un esquema de cuatro movimientos, incluyendo tanto el minuet como el andante en el desarrollo temático.
Este último esquema predominó en la época considerada canónica de la sonata, con su desarrollo con Ludwig van Beethoven. El desarrollo en cuatro movimientos se había extendido ya para los cuartetos y las sinfonías.
Movimientos o secciones

1) Allegro de sonata: el primer movimiento es un alegro complejo (en «forma sonata» propiamente dicha), dotado o no de una introducción lenta (especialmente en el clasicismo tardío o en el romanticismo, es decir, en el siglo XIX). Está formado por tres secciones: exposición, desarrollo y recapitulación. Puede tener una coda final.
  • La exposición consiste de dos temas, el primer tema «A» esta en la tonalidad principal de la sonata y el segundo en una tonalidad vecina (para sonatas en tonos mayores por lo general al quinto grado y en tonos menores al tercer grado o relativa mayor). Entre el tema «A» y el «B» hay un puente sin mucha importancia melódica que modula de una tonalidad a la otra. Tras el tema «B» hay una coda de la exposición en la que se puede volver a la tónica inicial o mantenerse en la tónica secundaria propia del tema «B».
  • El desarrollo tiene una estructura libre, pero podemos decir que el compositor toma alguno de los dos temas, ambos o partes de los mismos y los somete a innumerables procedimientos compositivos, jugando con ellos. Es el momento de mayor tensión de la obra en donde se producen más cambios armónicos y hay una cierta inestabilidad tonal.
  • La recapitulación o reexposicion sucede cuando el compositor vuelve a presentar los temas completos y ambos en la tonalidad principal. Era muy común que para finalizar el movimiento el compositor añadiera una coda, lo que tuvo una gran repercusión en el concierto dando origen a la cadenza (recordemos que el primer movimiento del concierto también utiliza la forma sonata).
2) Movimiento lento, andante, adagio o largo, que puede tener diversas formas como suite o lied. La forma de lied tiene tres partes, la primera y la tercera iguales entre sí o similares, es decir, la forma es A-B-A.
3) Movimiento en forma de danza, minuet y desde Beethoven en scherzo;
Un nuevo allegro, menos formalmente estructurado que el inicial allegro da sonata o puede tener otras formas como el rondo-sonata que es una combinación de la forma rondó con la forma sonata explicada para el primer movimiento;
4) La fijación de esta forma, sobre todo a través de las numerosas sonatas de Beethoven, influyó profundamente en la época romántica, cuyos conservatorios codificaron la práctica. La noción de la estructura formal se tomó como paradigma de otros géneros, llevando a considerar, por ejemplo, la sinfonía como una «sonata para orquesta». Chopin, Mendelssohn, Schumann, Liszt, Brahms y Rachmaninov hicieron extenso uso del principio teórico de la sonata en composiciones famosas.

Aplicación

La «forma sonata», además de en las sonatas propiamente dichas, se encuentra también en diversos tipos de composiciones musicales, tanto las Sinfonías como los cuartetos o los conciertos, etc., cuentan con partes escritas utilizando la típica forma sonata de exposición de dos temas en tonalidades vecinas, desarrollo de ambos, y reexposición de los dos temas en la tonalidad del primero.
Cuanto mayor y más compleja es la formación instrumental para la cual el compositor escribe; mayor, más compleja y flexible suele ser la aplicación de esta «forma sonata», producto de las exigencias propias de componer para agrupaciones instrumentales importantes, y de la exigencia requerida.

Sonatina

La aplicación de la forma sonata a grandes grupos orquestales como es el caso de algunos movimientos de las sinfonías, es habitual el aplicar esta «forma sonata» a piezas de reducidas dimensiones a las cuales se llama sonatinas.
Las diferencias entre una sonatina y una sonata no son estructurales, ya que ambas, en su versión clásica, suelen respetar un mismo patrón, sino que se encuentran en su extensión y sus aspiraciones. La sonatina suele ser una pieza breve o muy breve que muchas veces no llega a los tres movimientos, y cada procedimiento compositivo se encuentra presentado sin alardes de complejidad.
A pesar de estas señas que aparecería como sencillas de descubrir, es cierto también que hay casos como, por ejemplo, la conocida y bellísima Sonata en do mayor (KV 545) de Mozart en los que la frontera entre sonata y sonatina está difusa, y hay que guiarse o confrontar al autor para comprobar frente a qué tipo de pieza musical está uno.

Sonatas destacables

Clasicismo (1750-1800)

Haydn
  • Sonatas para piano, fue uno de los compositores más importantes y que más contribuyó a la conformación de la sonata en el periodo clásico.
Mozart
  • Sonata para piano en Mib (K. 282/189f - ver Köchel); inusualmente, tiene un adagio como primer movimiento.
  • Sonata para piano en la mayor (K. 331/300i)
  • Sonata para piano en si bemol mayor (K.333/315c)
  • Sonata para dos pianos en D mayor (K. 448)
  • Sonata para piano do mayor, n.º 16 (K. 545)
  • Sonata para piano Sib mayor (K.570), considerada por algunos la más bella sonata de Mozart
Beethoven
  • Sonata para piano n.º1
  • Sonata para piano n.º 8 «Patética»
  • Sonata para piano n.º 14 «Claro de Luna»
  • Sonata para piano n.º 15 «Pastoral»
  • Sonata para piano n.º 17 «Tempestad»
  • Sonata para piano n.º 21 «Waldstein»
  • Sonata para piano n.º 23 «Appassionata»
  • Sonata para piano n.º 26 «Les adieux»
  • Sonata para piano n.º 29 «Hammerklavier»
  • Sonata para piano n.º 32
  • Sonata para Violín y Piano n.º 5 «Primavera»
  • Sonata para Violín y Piano n.º 9 «Kreutzer»
Fernando Sor
  • Sonatas op. 15, 22 y 25 para guitarra
Josep Gallés
  • Sonatas para tecla
Muzio Clementi
  • Sonata nº3 Op. 50
Juan Antonio de Vargas y Guzmán
  • Sonatas para guitarra
SINFONÍA

Una sinfonía es un tipo de composición musical para la orquesta, dividida en cuatro movimientos, cada uno con un tempo y estructura diferente. La forma de la sinfonía ha variado con el tiempo, por ejemplo, las contemporáneas de Arthur Honegger son de 3 movimientos.
El tamaño de la orquesta necesaria para interpretar una sinfonía, en general, ha crecido con el tiempo: mientras una orquesta de cámara con un par de docenas de instrumentos es suficiente para interpretar una sinfonía de Joseph Haydn, una de Gustav Mahler puede requerir varios centenares de intérpretes.
La sinfonía probablemente alcanzó su madurez con Ludwig van Beethoven. Sus sinfonías solían tener un primer movimiento Allegro de forma sonata, un movimiento lento (a veces en forma de tema y variaciones), un movimiento con ritmo ternario (usualmente un scherzo, anteriormente lo común era un minué y trío), para finalizar con otro movimiento rápido (rondó). (Existen sinfonías con un último movimiento escrito como forma sonata).

Sinfonistas destacados de todos los tiempos

Hay una larga lista de compositores que han abordado el género sinfónico. De entre ellos destacan unos cuantos cuyo valor se caracteriza por ofrecer un ciclo sinfónico completo de alta calidad, coherente con su línea vital y en el que, aunque puedan destacarse algunas sinfonías, todo el ciclo es de elevada calidad. Los compositores que han frecuentado con más fortuna el género han sido:
  • Franz Joseph Haydn: frecuentemente considerado como "el padre de la sinfonía", sus 104 sinfonías compuestas entre 1757 y 1795 constituyen la mejor referencia para conocer la evolución de esta forma musical, que tuvo su origen en la obertura italiana de ópera. Su interés no es sólo histórico: esta impresionante serie, tomada en su conjunto, representa una cumbre de la producción musical de Occidente. Aunque merezca la pena oír todo el ciclo completo, destacan grupos de sinfonías, como las "Sturm und Drang" o las sinfonías Londres.
  • Wolfgang Amadeus Mozart: Las sinfonías de Mozart están numeradas hasta 41 (aunque en realidad son más, ya que hubo interpolaciones posteriores a la numeración, por lo que, según cómo se cuenten, llegan a ser unas 50). En el caso de Mozart, las primeras 20 pueden considerarse como obras juveniles y con escasa personalidad propia. Las más interesantes son las 21 últimas, siendo las más importantes: la 25, y las llamadas «6 últimas», es decir, la 35, Haffner (1782), la 36, Linz (1783), la 38, Praga (1786) -la 37 no existe en el catálogo- y la 39, en mi bemol, la 40, en sol menor y la 41, Júpiter, compuestas en 1788.
  • Ludwig van Beethoven: compuso nueve sinfonías. El ciclo completo es una obra maestra en sí, aunque destacan la 3.ª, Heroica, la 5ª, la 6.ª, Sinfonía Pastoral, la 7.ª, la 8.ª, y la novena, la Sinfonía Coral. Durante algunos años se le atribuyó una llamada "Sinfonía nº 0", descubierta a inicios del siglo XX y de la que hay registros en disco de pasta, hasta que se le quitó la atribución beethoveniana, hacia los años '60.
  • Franz Schubert: 9 sinfonías siendo las más célebres la n.º 8, denominada "Inconclusa" (o "inacabada") por faltarle el tercero y cuarto movimientos, y la n.º 9, denominada "La grande".
  • Johannes Brahms: 4 sinfonías. Brahms fue continuador de la obra sinfónica de Beethoven (de hecho su primera sinfonía recibió el apodo de "10ª de Beethoven". Todo el ciclo es de gran calidad, destacando la 1ª y la 4ª.
  • Hector Berlioz: 4 sinfonías. El compositor francés es un caso especial del sinfonísmo. Sus sinfonías, majestuosas y revolucionarias, allanaron el terreno para la aparición de nuevos géneros más propios del período romántico, influyendo en compositores como Mahler o Richard Strauss. La Sinfonía fantástica, la concertante Harold en Italia o la coral Romeo y Julieta son los más claros ejemplos.
  • Antonín Dvořák: 9 sinfonías. Frecuentemente eclipsadas por la 9ª (del Nuevo Mundo), el ciclo sinfónico de Dvořák es una sorpresa de alta calidad y elevada inspiración melódica. Son excepcionales la 6ª, 7ª y 8ª.
  • Piotr I. Chaikovski: 6 sinfonías. Son especialmente importantes, y las más conocidas, las tres últimas: 4ª, 5ª y 6ª (Patética).
  • Gustav Mahler: 9 sinfonías y el Adagio de la inconclusa 'décima'. Mahler supone una ruptura con el estilo sinfónico tradicional. A partir de él se da una gran crisis en la sinfonía, siendo pocos los autores que destacan en este género (aunque años después se volvió al interés por el mismo). Las sinfonías de Mahler hacen uso de recursos muy variados, tanto en la temática, como en la instrumentación y el tratamiento de las obras: voces solistas, coros, inversión del orden de los movimientos, etc.
  • Anton Bruckner: 9 sinfonías (más dos sinfonías de juventud: la 0 y la 00). La obra sinfónica de Bruckner es de concepción grandiosa. En ella abundan las melodías inspiradas en la naturaleza, y en el misticismo religioso. Requieren grandes orquestas y normalmente superan la hora de duración. Destacan la 4ª y la 7ª.
  • Dimitri Shostakóvitch: 15 sinfonías. La obra de Shostakovich es un verdadero reflejo tanto del espíritu y el genio compositivo de su autor, como de la evolución del siglo XX desde la perspectiva de la Rusia soviética. Su evolución va desde las modernas y atrevidas primeras sinfonías, la vuelta al clasicismo y la tonalidad en la 5ª, el fervor patriótico en la 7ª y 11ª o la introspección personal en las dos últimas.
  • Sergéi Prokófiev: 7 sinfonías. Estas obras son prueba del eclecticismo de su autor, yendo desde obras con ritmos furiosos y atrevídas armonías, hasta otras de corte más clásico. Destacan la 1ª y la 5ª.
  • Jean Sibelius: 7 sinfonías. Profundamente inspiradas en los paisajes finlandeses y en las referencias del folclore nacional, poseen una gran inspiración melódica y un ambiente característico, siempre dentro de la tonalidad. Destacan la 2ª y la 5ª.
  • Ralph Vaughan Williams: 9 sinfonías. El paisaje y el folclore inglés también son un referente de este ciclo sinfónico de altísima calidad. En este caso, aunque la unidad y coherencia es grande, cada sinfonía tiene un lenguaje muy particular, culminación de los distintos momentos compositivos del autor: desde la coral 1ª, la programática 2ª (Londres), la pastoral 3ª, las disonantes 4ª y 6ª, la mística 5ª, la fílmica 6ª y las experimentales 8ª y 9ª.
Grandes sinfonías
  • Tercera Sinfonía en Mi bemol Mayor "Heroica" de Beethoven
  • Quinta Sinfonía en Do menor de Beethoven
  • Sexta Sinfonía en Fa Mayor "Pastoral" de Beethoven
  • Séptima Sinfonía en La Mayor de Beethoven
  • Novena Sinfonía en Re menor "Coral" de Beethoven
  • Sinfonía militar, Sinfonía n.º 100 en sol mayor de Joseph Haydn
  • Sinfonía del Nuevo Mundo, novena sinfonía de Antonín Dvořák
  • Sinfonía n.º 40,en sol menor de W.A. Mozart
  • Sinfonía fantástica de Hector Berlioz
  • Sinfonía n.º 7 Leningrado de Shostakóvitch
  • Sinfonía inacabada (Schubert) de Schubert
  • Sinfonía n.º 9 en Do Mayor "La Grande" de Schubert
  • Haydn: la n.º 39 en sol menor
  • Mozart: la sinfonía n.º 41, Júpiter, en do mayor
  • Mendelssohn: la n.º 3 en la menor
  • Schumann: la n.º 4 en re menor
  • Bruckner: la n.º 5 en si bemol mayor
  • Brahms: sus cuatro sinfonías.
  • Tchaikovsky: la n.º 6 en si menor
  • Mahler: Todas, incluido el Adagio (1er Mov.) de la Décima (inconclusa).
  • Sibelius: la n.º 5 en mi bemol mayor
  • Vaughan Williams: la n.º 6 en mi menor
  • Prokofiev: la n.º 3 en do menor
  • Shostakovich: n.ºs: 4, 5,7,8 10, 11, 15
  • Martin Scherber: la n.º 3 en si menor
  • Philip Glass: la n.º 3 "Ñer"
ORQUESTA

La orquesta sinfónica u orquesta filarmónica es una agrupación o conjunto musical de gran tamaño que cuenta con varias familias de instrumentos musicales, como el viento madera, viento metal, percusión y cuerda. Una orquesta sinfónica o filarmónica tiene generalmente más de ochenta músicos en su lista. Sólo en algunos casos llega a tener más de cien, pero el número de músicos empleados en una interpretación particular puede variar según la obra que va a ser ejecutada. El término «orquesta» se deriva de un término griego que se usaba para nombrar a la zona frente al escenario destinada al coro y significa ‘lugar para danzar’.

Instrumentos de la banda sinfónica (Orquesta)

La orquesta de cámara o sinfónica típica consta de cuatro grupos proporcionales de instrumentos musicales similares, por lo general aparecen en las partituras en el siguiente orden (con sus respectivas proporciones indicadas):
  • Viento madera: 1 flautín, 2 flautas, 2 oboes, 1 corno inglés, 2 clarinetes y 2 fagots. Ocasionalmente también se incluyen 1 clarinete bajo o 1 contrafagot y saxofones
  • Viento metal: de 2 a 5 trompetas, de 2 a 6 trompas, 2 o 3 trombones tenores y 1 o 2 bajos. Ocasionalmente, 1 tuba.
  • Percusión: varía muchísimo dependiendo de la obra, pudiendo encontrar timbales y caja.
  • Cuerdas: 40 violines , de 8 a 12 violas o más, de 8 a 12 chelos o más y de 5 a 8 contrabajos o más. Ocasionalmente también se incluyen arpa y piano.
Cada sección de la orquesta tiene una colocación determinada de 15 tipos de instrumentos, que ha venido siendo normalizada por la potencia sonora de los instrumentos. Así, los instrumentos de cuerda se sitúan al frente, de más agudo a más grave, detrás se colocan los instrumentos de viento, primero madera y luego metal, y al final se colocan los instrumentos de percusión y el piano.

Esquema de colocación de los instrumentos de una orquesta sinfónica.

De estos instrumentos, hay muchos que son el corazón de la orquesta y nunca se renuncia a ellos, y otros que son auxiliares y no siempre aparecen en la orquesta, pese a ser parte del modelo estándar. Por ejemplo, los violines son imprescindibles pero el piano no siempre se encuentra.

Director de orquesta

El director de la orquesta cumple una función clave en la orquesta sinfónica, e incluso de la formación musical. Es una persona que no sólo mantiene el tiempo de la pieza y da las entradas de los instrumentos para que la interpretación sea coherente, sino que debe interpretar la partitura según el concepto “global”, manteniéndose fiel al espíritu original de la obra pero dando una visión personal. Para conseguirlo, debe conocer en profundidad la vida y obra de los compositores. El director no aparece en la orquesta hasta el siglo XIX, cuando realmente se establecieron los estándares de orquesta sinfónica, y surgió casi por motivos estéticos. Antes era el primer violín (concertino), el Clavecinista u Organista quien dirigía (Continuista), y actualmente se encargan de afinar el conjunto y de la colocación del director dentro del campo visual de los intérpretes. El solista en las obras se sitúa junto al director.

Las formas instrumentales del Clasicismo reciben su nombre según el conjunto al que están destinadas:
  • La sonata está escrita para un instrumento solista (generalmente el piano), o bien para piano y un segundo instrumento (violín, flauta, etc.).
  • El trío, el cuarteto, el quinteto... denominan a obras escritas respectivamente para tres, cuatro, cinco... instrumentos. Entre estas combinaciones quedan fijadas algunas plantillas fijas, como la del cuarteto de cuerda o el quinteto de viento.
  • La serenata, el divertimento y la casación suelen estar escritas para un conjunto de tamaño medio (pequeña orquesta de cuerdas, banda de viento), para ser interpretados al aire libre.
  • El concierto está escrito para un instrumento solista y orquesta.
  • La sinfonía es una obra escrita para orquesta sinfónica.
La formas vocales

La ópera

Ya desde inicios del siglo XVIII se había convertido en un fastuoso espectáculo de corte, a través del cual los monarcas y aristócratas exhibían su esplendor. Los temas se referían a la mitología y representaban grandes tragedias lírico-heroicas, montadas con gran aparato: era la llamada ópera seria, cantada en italiano.
Por el contrario, las clases sociales menos favorecidas contaban con su propio teatro musical, la ópera buffa, pequeñas actuaciones satírico-burlescas. De breve duración y argumento simple, recurren a la expresión directa en lenguaje coloquial y se sirven de dos o tres personajes solamente, reduciendo al máximo los elementos musicales, en los que desde luego están ausentes los coros y cobra la mayor importancia la melodía popular de fácil construcción. La opera buffa ganó importancia y nivel artístico durante el Clasicismo, y aparecieron además versiones nacionales, escritas en la lengua local y con diálogos en lugar de recitativos, como el Singspiel en Alemania, la zarzuela en España y la opéra-comique en Francia.

La música religiosa

Un gran número de compositores siguió adscrito al servicio de la Iglesia, y continuaron escribiendo por tanto formas religiosas como la misa y el motete, en general para orquesta, coro y solistas, y en un estilo deliberadamente arcaico. Un ejemplo muy conocido de este género es el Requiem de Mozart.

INSTRUMENTOS MUSICALES

Cuerda

Frotada:
  • Viola
  • Violón
  • Violín
  • Violonchelo
  • Contrabajo
  • Zanfona
  • Rabel

Punteada:
  • Arpa
  • Clavecín
  • Calviciterio
  • Guitarra
  • Laúd
  • Mandolina
  • Clave
  • Espineta
  • Virginal
  • Clavicordio
Viento

Madera:
  • Chirmía
  • Cornamusa
  • Fagot
  • Flauta dulce
  • Clarinete
  • Gaita
  • Flauta traversa
  • Flauta
  • Oboe
  • Órgano
  • Museta
  • Cromormo

Metal
  • Trombón
  • Trompa
  • Trompeta
  • Tuba
Percusión
  • Pandero
  • Timbales
  • Tambor
  • Tamborete
  • Tejoletas
  • Campanas
  • Celesta
  • Platillos
  • Triángulo
  • Carillón
Teclado

  • Calviciterio
  • Órgano
  • Piano
  • Espineta
  • Virginal
  • Clavicordio

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